El aceite de coco es uno de los ingredientes más versátiles de la cosmética natural, con estudios que respaldan tanto su uso en piel como en cabello — aunque también hay que saber cuándo conviene evitarlo.
Origen y cultivo
Se extrae del cocotero (Cocos nucifera), cultivado en más de 86 países tropicales. Los principales países productores son Indonesia, Filipinas, India, Tailandia y Sri Lanka.
Cómo se extrae
De la pulpa del coco se obtiene la copra, el endospermo seco que concentra entre un 60% y un 65% de aceite. El aceite virgen se extrae en frío, por presión mecánica, sin aplicar calor ni disolventes, lo que preserva mejor sus nutrientes que el aceite refinado (más procesado, de sabor y olor neutros).
Propiedades y por qué es beneficioso
- Hidratación y barrera cutánea: aporta ácidos grasos esenciales y antioxidantes que ayudan a mantener la elasticidad de la piel.
- Acción antimicrobiana: el ácido láurico y el ácido cáprico le dan cierta acción frente a procesos inflamatorios leves.
- Cabello: penetra en la fibra capilar y reduce la pérdida de proteína durante el lavado y el peinado, especialmente útil en cabello dañado o tratado químicamente.
Qué dice la ciencia
Estudios de 2018 mostraron actividad antiinflamatoria y de protección de la barrera cutánea del aceite de coco virgen, con beneficios documentados en hidratación y en dermatitis atópica. En cabello, varias investigaciones han encontrado que reduce la pérdida de proteínas y el daño de la fibra capilar. Como con cualquier aceite muy oclusivo, en pieles con tendencia acneica puede resultar comedogénico, así que no es apto para todo el mundo.
Dónde lo encontrarás en nuestro catálogo
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