Es uno de los aceites más valorados en cosmética natural por su capacidad regeneradora, con un respaldo científico que se remonta a los años 80.
Origen y cultivo
La rosa mosqueta es un arbusto silvestre originario de la región mediterránea, que los colonos españoles llevaron a Sudamérica y que se adaptó especialmente bien a las laderas de la Cordillera de los Andes, en el sur de Chile y Argentina. Hoy Chile es el mayor productor mundial de aceite de rosa mosqueta, gracias al clima y suelo de la Patagonia.
Cómo se extrae
El aceite se obtiene por presión en frío de las semillas del escaramujo (el fruto de la rosa mosqueta). La extracción en frío, sin aplicar calor, es clave para conservar sus ácidos grasos esenciales y antioxidantes intactos.
Propiedades y por qué es beneficioso
- Regeneración cutánea: su combinación de ácidos grasos esenciales activa los fibroblastos, las células responsables de producir colágeno y elastina.
- Antioxidantes: vitaminas A, C y E que ayudan a combatir el daño de los radicales libres.
- Efecto cicatrizante: es uno de los aceites más usados para marcas, cicatrices y estrías.
Qué dice la ciencia
Un estudio pionero de la Universidad de Concepción (Chile) en los años 80, con 180 pacientes con distintos tipos de cicatrices, mostró resultados favorables en su uso como cicatrizante, y ha sido corroborado por investigaciones posteriores en universidades americanas y europeas. Aun así, la evidencia científica global todavía es limitada en comparación con otros activos cosméticos más estudiados, así que conviene ver sus beneficios como muy prometedores más que como algo definitivamente probado al 100%.
Dónde lo encontrarás en nuestro catálogo
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